Ruta de Páramos y Campiñas: Villadiego, Castrojeriz y Sasamon – TurismoBurgos
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Ruta de Páramos y Campiñas: Villadiego, Castrojeriz y Sasamon

Al Oeste de la provincia burgalesa encontramos una tierra de paramos dedicadas principalmente al cultivo de cereal. Tierras que se extienden desde los altos de la Lora y la mole caliza de Peña Amaya, ya en los límites de la Cordillera Cantábrica, hasta la vega del Arlanza, introduciéndose en la tierra de Campos palentina.  Destaca la grandeza de los monumentos góticos y renacentistas en localidades típicamente castellanas y con un reducido número de habitantes.

Tierras atravesadas por el Camino de Santiago, donde el paisaje invita al peregrino a la reflexión y a la búsqueda interior.

Colegiata de Castrojeriz

VILLADIEGO (“TOMAR LAS DE VILLADIEGO”)

Esta villa situada a unos 38 kilómetros al noroeste de la ciudad de Burgos fue fundada, según es tradición, por el Conde Don Diego Rodríguez Porcelos, Señor de Amaya, en la segunda mitad del siglo IX, algunos años antes de que él mismo emprendiera la gran obra de la fundación o repoblación de Burgos por mandato del Rey Alfonso III el Magno, hacia el año 884.

Villadiego acogió a una rica y próspera comunidad judía ubicada entre las puertas del Arco de la Cárcel y de las Monjas, en el lugar donde actualmente se encuentra el monasterio agustino de San Miguel de los Ángeles.

Lugares de interés son el Museo de Arte Sacro de la Iglesia de San Lorenzo, la Iglesia de Santa María, el Convento de Santa María de los Ángeles, el Hospital de San Juan, la Plaza Mayor, el Museo pictórico del Arco de la Cárcel y el Museo Etnográfico.

 

CASTROJERIZ

Castrojeriz tiene su origen en lo alto del cerro, sobre el que se asienta el castillo, del que recibe el apelativo de Castro. Excavaciones en lo alto del mismo han puesto de manifiesto su ocupación desde la Edad del Bronce, hace unos  1.500 años a.C.,  hasta la Edad Media.

Es uno de los enclaves con mayor riqueza cultural y artística del Camino de Santiago, el cual cruza el pueblo longitudinalmente a lo largo de más de 1500 metros, lo que la convierte en una de las travesías urbanas más largas de la ruta jacobea.

La villa está declarada Conjunto Histórico y entre sus Bienes de Interés Cultural se encuentra el Castillo, la Casa denominada “El fuerte”, la Torre, la Iglesia de San Juan, Iglesia de Santo Domingo, Colegiata de Nuestra Señora del Manzano, Monasterio de Santa Clara y el convento de San Antón.

 

SASAMON

Considerada de origen celta, en el siglo I a.de C. fue habitada por los turmódigos o turmogos, pueblo celtibero, que se extendieron por la zona central de la actual provincia de Burgos, siendo conocida entonces como Segisamone, que significaba “la más fuerte” .En Sasamón se asentó una legión romana (Legio IV Macedónica) al mando de Octavio Augusto, que trataba de someter a los pueblos cántabros y astures y romanizar la región. Existen dos puentes romanos sobre el río Brullés, ambos situados a las afueras del casco urbano (Trisla y San Miguel).

El entramado urbano conserva un abundante número de casas solariegas, como la Casa de Santa Teresa o de los Villegas y Casa de los Valtierra.  Hay que destacar también dentro de la arquitectura civil el Arco de entrada a la villa, un lienzo de la muralla, la Plaza Mayor, el Museo Pictórico Municipal, la fuente de la Cambija y la Casa Museo de Salaguti.

En lo referente a la arquitectura religiosa destaca la Iglesia de Santa María la Real, cuya portada del extremo meridional del crucero es una de las más bellas del gótico burgalés del siglo XIII y donde encontramos obras de los siglos XV y XVI realizadas por los más destacados artistas de la época, Simón de Colonia, Felipe Vigarny, Diego de Siloé, Simón de Berrieza y  Domingo de Amberes.

En la Ermita de San Isidro, situada a las afueras del pueblo se conserva una cruz de humilladero del siglo XV, una de las de mejor calidad artística de España.