Los relieves de Felipe Vigarny en el trasaltar de la Catedral de Burgos representan tres momentos de la Pasión de Cristo.
El artista borgoñón introduce en esta obra elementos renacentistas, podemos decir que a través de ellos llega el Renacimiento a la seo burgalesa.
No se trata de una transición radical del Gótico al Renacimiento, pero el nuevo estilo se aprecia, por ejemplo, en la decoración de la puerta de la Ciudad Santa del primer relieve, donde podemos ver también dos escenas relacionadas con Hércules.
También algunos personajes aparecen representados de espaldas, algo impensable en el estilo gótico.
En todos los relieves destaca la expresividad de los rostros, el movimiento de los personajes, así como el sentido de la perspectiva.
Asimismo, sorprende el detalle con que están representados manos y piernas, donde se llegan a apreciar músculos y venas.
En el primer relieve Cristo va cargado con la cruz, en forma de Tau, ayudado por el Cireneo y rodeado de una multitud variopinta, donde se distingue también a la Verónica con el paño en las manos.
En el segundo relieve vemos a Cristo crucificado entre los dos ladrones. Además, arrodillada al pie de la cruz se encuentra María Magdalena, mientras otras mujeres ayudan a María que se desmaya viendo el sufrimiento al que su hijo es sometido.
El tercer relieve nos muestra la escena posterior al Descendimiento en la que Cristo está en brazos de su madre, así como la Resurrección acaecida tres días después.
El mal de piedra en el trasaltar de la Catedral
El mal de piedra en el trasaltar de la Catedral ha ido deteriorando dos de los relieves de Vigarny, el de la Crucifixión y el del Descendimiento y Resurrección.
Esta patología la provocan la humedad y la cristalización de las sales de la porosa piedra caliza de Briviesca, causando rotura y perdida del material escultórico.
La restauración se ha llevado a cabo tras exhaustivas investigaciones y un trabajo de campo muy complejo e innovador.
El proyecto de ejecución se redactó en 2015 y las obras arrancaron en mayo de 2018, finalizando a finales del 2020.
Para evitar la humedad se ha construido una cámara de aislamiento que impide las filtraciones de agua.
Además, se han tenido que desmontar los dos relieves afectados para proceder a la eliminación de las sales cuya cristalización había causado la fractura de la piedra.
Para llevar a cabo el proceso de desalinización mediante la inmersión de los relieves se instalaron seis bañeras de grandes dimensiones.
Hay que tener en cuenta que cada relieve está formado por nueve bloques de piedra cuyo peso oscila entre 500 y 700 kg por pieza.
Tras un minucioso proceso de restauración los relieves aparecen limpios y rehabilitados. El deseo de todos es que esta intervención resulte exitosa y los relieves de Vigarny no vuelvan a verse nunca afectados por este mal.
Les aconsejamos contratar una visita guiada a la Catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad.
Más información y reservas en el teléfono 617953492 y en el correo electrónico info@turismoburgos.com