La Capilla de los Condestables de la Catedral de Burgos, también llamada Capilla de la Purificación, destaca por su grandiosidad y belleza.
Podemos decir que parece una pequeña Catedral en el interior de la Catedral.
Las obras de esta capilla comienzan el año 1482, bajo la dirección del arquitecto Simón de Colonia, por encargo del Condestable de Castilla Pedro Fernández de Velasco y su esposa Mencía de Mendoza.
Tenemos que señalar que Mencía es hija del Marqués de Santillana y desde su infancia recibe una gran formación humanística.
La capilla ocupa el espacio de la primitiva capilla absidal de San Pedro y el de unas casas en la parte trasera de la catedral.
En el acceso a la capilla podemos contemplar una esplendida reja plateresca realizada por el gran artista rejero Cristóbal de Andino.
Traspasada la reja vemos a ambos lados los sepulcros de dos obispos enterrados en el siglo XIV en la primitiva Capilla de San Pedro.
La planta de la Capilla de los Condestables es irregular y en ella encontramos una preciosa bóveda estrellada calada cuya clave está decorada con un relieve de la Purificación de María.
El retablo central es obra de Felipe Vigarny y de Diego de Siloé, así como del pintor y dorador León Picardo.
Destaca en el mismo la escena de la Purificación de María y Presentación del Niño en el templo bajo un dosel adornado con guirnaldas.
En la predela del mismo encontramos representadas la Anunciación, el Nacimiento de Cristo y la Visitación.
Asimismo, en la parte superior hay escenas de la Pasión de Cristo y a ambos lados las imágenes simbólicas del Antiguo Testamento a la derecha y del Nuevo Testamento a la izquierda.
El retablo de Santa Ana, en la parte lateral derecha de la capilla, nos muestra imágenes de santas y es obra de Gil de Siloé y de su hijo Diego. Merece especial atención la vestimenta de las santas representadas.
En el lado izquierdo encontramos el retablo de San Pedro, obra de Felipe Vigarny y Diego de Siloé donde destaca la imagen de San Jerónimo penitente.
Igualmente, sobresale el sepulcro de Pedro Fernández de Velasco y de su esposa Mencía realizado en mármol de Carrara sobre una gran base de jaspe.
Otro gran bloque de jaspe junto a este mausoleo estaba destinado a ser enterramiento del nieto de los fundadores, pero se encuentra inacabado. El motivo es que este Condestable decide finalmente ser enterrado en Medina de Pomar.
Además, la capilla cuenta con un coro formado por doce sitiales de nogal y un órgano de la época
Sobresale la magnífica puerta plateresca de la sacristía realizada por Francisco de Colonia .
Tampoco podemos olvidar mencionar los ocho grandes ventanales con los restos de las vidrieras renacentistas de Arnao de Flandes.
Lamentablemente no se conservan intactas debido a la explosión del castillo durante la Guerra de la Independencia.
Pero, son muchas más las cosas que deseamos explicarles de esta Capilla de los Condestables y de la Catedral de Burgos por lo que les animamos a contratar una visita guiada a la misma.
Más información y reservas en el teléfono 617953492 o en el mail info@turismoburgos.com