Visitar el Museo de Telas Medievales del Monasterio de las Huelgas de Burgos nos permite conocer la historia textil de los siglos XIII y XIV.
El ajuar funerario expuesto procede de los sepulcros reales de este panteón de Castilla ubicado en el monasterio burgalés.
También nos permite reconocer los usos mortuorios de la corte castellana en esta época.
Asimismo, la colección textil nos muestra tejidos de Al- Ándalus de la época almorávide, almohade y nazarí. Esto pone de relevancia la importancia de la producción textil andalusí y el comercio con otros países islámicos, europeos y del Próximo Oriente.
En este post queremos que conozcan algunos datos sobre el ajuar funerario del sepulcro de don Fernando de la Cerda, primogénito del rey Alfonso X el Sabio.
La tumba del infante don Fernando es la única que se libra del saqueo de las tropas napoleónicas, gracias a ello podemos ver en el museo toda la vestimenta que portaba en el momento de su sepelio.
El hijo de Alfonso X vestía saya encordada o aljuba, pellote, manto, cinturón y bonete. También está enterrado con su espada y una pareja de acicates de hierro.
La aljuba era una vestidura morisca, abierta por el costado izquierdo y de manga estrecha, utilizada también por los cristianos.
En las representaciones de la época, como las Cantigas de Alfonso X el Sabio, se ve que sobre la aljuba se colocaba el pellote, aunque tenemos que indicar que don Fernando de la Cerda vestía el pellote debajo de la saya encordada.
La vestimenta está confeccionada con samito, fibras de seda, tejidas con hilos entorchados de oro y plata, de manufactura andalusí.
En la decoración de las telas se repite la heráldica de escudos cuartelados con castillos en oro y leones azules rampantes.
Asimismo, tanto el pellote como el manto conservaban fragmentos de restos de pieles curtidas de conejo de su forro original.
El cinturón es una pieza magnífica y en el mismo se aprecia una gran variedad heráldica. Destaca la hebilla de plata dorada con cabujones de zafiros, perlas y coralinas.
Bonete de ceremonia de don Fernando de la Cerda
El gorro de ceremonia que el infante portaba es de forma cilíndrica y estaba inspirado en modelos militares.
Muestra decoración acuartelada de castillos y leones. Los castillos están realizados con abalorios de vidrios azules sobre un fondo de chapa de plata dorada sobre campo de granos de coral.
Los leones son rampantes y están bordados sobre un lienzo con puntadas largas de seda roja matizadas en un fondo de aljófar enfilado.
Además, como detalle curioso las colas de los felinos terminan en forma de palmera y los ojos están bordados con hilos de plata.
La parte superior e inferior del bonete lleva dos cintas de oro, adornadas con discos decorados con las armas reales donde alternan engastes de zafiros y granates pequeños.
El armazón cilíndrico es de madera de haya con un lienzo fino blanco forrado de tafetán carmesí.
Por otra parte es el mismo bonete de la vestimenta con la que aparece representado el rey Alfonso X el Sabio en el Libro de los juegos.
Para conocer más de este increíble museo les aconsejamos contratar una visita al Real Monasterio de Santa María la Real en Burgos.
Más información y reservas en el teléfono 617953492 o en el correo electrónico info@turismoburgos.com