En su viaje por la provincia de Burgos les aconsejamos realizar una visita guiada al Monasterio de Silos, un lugar lleno de historia en el Valle de Tabladillo.
Además, Silos está situado en un paraje de enebros, pinos y encinas de gran belleza. También es un magnífico lugar para el avistamiento de aves, pues abundan buitres leonados, alimoches, aguiluchos, entre otras especies.
Si quiere conocer todos los detalles de uno de los principales monasterios de la provincia de Burgos puede contactar con nosotros en el teléfono 617953492 o en el correo electrónico info@turismoburgos.com
Historia del Monasterio de Silos
La fundación del Monasterio de Santo Domingo de Silos probablemente tiene su origen en época visigótica.
El Conde Fernán González en el siglo X realiza una donación al monasterio, siendo este documento la primera referencia escrita del lugar.
Posteriormente, Domingo Manso, el futuro Santo Domingo, llega al Monasterio de San Sebastián de Silos el año 1041, encontrando un lugar muy dañado tras haber sufrido una de las razias de Almanzor.
Enseguida el abad Domingo comienza a trabajar en la reconstrucción del cenobio. Aquí llegan arquitectos, escultores, pintores, orfebres, que nos han dejado algunas de las más bellas obras del Románico.
También el santo es el artífice de la fundación del scriptorium y de la biblioteca del monasterio, una de las más ricas de nuestro país en la Edad Medía.
Con el paso de los años el trabajo enorme del abad y de la comunidad benedictina estaba dando sus frutos,
Asimismo, a los tres años de su muerte, en 1076, se produce la canonización de Domingo Manso y el monasterio dejará de llamarse de San Sebastián para tomar su nombre.
En el siglo XVI el Monasterio de Santo Domingo de Silos se adhiere a la Congregación Benedictina de Valladolid y se construye un monasterio moderno al lado del medieval.
Tras la Desamortización de Mendizábal, en 1835, se interrumpe la vida monástica en Silos durante cuarenta y cinco años.
Afortunadamente, monjes franceses de la Abadía de Ligugé, a cuyo frente estaba el monje del Monasterio de Solesmes Ildefonso Guépin, se instalan en Silos en 1880 y comienzan la reconstrucción.
Además, se restaura el canto gregoriano, que tanta fama ha otorgado años más tarde al cenobio burgalés.
En los años 90 del siglo XX sus discos alcanzaron gran éxito, se calcula que vendieron cinco millones de copias en treinta y dos países del mundo.
Visita Guiada al Monasterio de Silos
El Claustro Románico
En la visita guiada al Monasterio de Silos les mostraremos el claustro, una de las joyas arquitectónicas del Románico en España.
Igualmente, es el centro de la vida monástica de la Comunidad y de él parten las demás dependencias del Monasterio.
Este claustro de Silos es doble, siendo el claustro inferior el de mayor antigüedad e importancia.
Se aprecia la mano de dos talleres escultóricos distintos con diferencias estilísticas, pero ambos de gran calidad.
Es asombrosa la perfección y belleza con que están labrados capiteles y relieves.
Los seis relieves del primer maestro de Silos nos muestran la Ascensión, Pentecostés, Sepultura y Resurrección de Cristo, Descendimiento, los Discípulos de Emaús y la Duda de Santo Tomás.
Por otro lado, los relieves de la Anunciación y el Árbol de Jesé son obra del segundo maestro de Silos.
Además, hay que destacar el magnífico artesonado mudéjar del siglo XIV realizado en madera de pino y enebro.
La Biblioteca
El archivo de la biblioteca de Silos alberga 250.000 referencias bibliográficas. Entre ellas hay 25000 títulos de fondo antiguo, siendo únicos 4000 de estos ejemplares.
Asimismo, la biblioteca del monasterio posee la liturgia mozárabe, así como la historia de los benedictinos españoles de la desaparecida congregación de Valladolid.
Por otro lado, las Glosas Silenses son de gran relevancia en lo referente al conocimiento de los orígenes de nuestra lengua. Se trata de una serie de anotaciones, escritas en unos casos en latín y otros en romance, que ayudaban a comprender el texto latino de un Penitencial.
También un códice de Silos del siglo XI está escrito en el primer papel utilizado en Europa.
La Botica
En la Edad Medía los monjes de Silos eran grandes conocedores de botánica y gestionaban un hospital y una leprosería.
De esta actividad aún se conserva una farmacia de principios del siglo XVIII, donde se puede admirar su biblioteca de farmacopea, así como los anaqueles con orzas y albarelos para pócimas y remedios.
Incluso entre los libros mencionados destaca un magnífico Dioscórides del siglo XVI con excelentes dibujos de animales y plantas.
Igualmente se conservan los hornos, retortas, alambiques y demás instrumentos para la elaboración de medicamentos y licores de hierbas.